Todo empieza por un dolor o molestia. Una expresión que te saca de la cotidianidad absorbente en la que vives tus días. Algo simplemente no se siente bien. En algunos puede ser más evidente que en otros.
Para mí el dolor empezó hace mucho tiempo, tanto que ya no recuerdo ni siquiera su inicio. Lo que sí sé, es que yo no lo quise escuchar, solo hasta hace poco. Quizás demasiado tarde.
El cuerpo tiene una capacidad inmensa de expresar sus pesares. Nosotros desafortunadamente perdimos la capacidad de escucharlo. ¿Hace cuánto no te tomas unos minutos para acompañarte y hacer consciente un proceso como la respiración por ejemplo? La vida se te presenta con momentos que requieren tu atención de manera más urgente. Claro, atender a un bebé o responder un mail ¡siempre van a estar primero!
No quiero parecer una mujer que lo sabe todo, por el contrario, por el mismo hecho de tener la cabeza en blanco para tantas cosas es que nace la idea de este blog.
El control sobre mi cuerpo es algo que trabajo hace muchos años y hace parte de lo que yo llamo mi «centro». Siempre pensé que tener cierto grado de consciencia, alimentar bien el cuerpo, ejercitarlo, cuidarlo y nutrir la mente, eran suficientes para evitar enfermedades. Pero para mí, no fue así.
Los mensajes del universo son siempre más poderosos. Perder el control y lo que eso significa. Respirar y asumir que te enfrentas a una nueva enseñanza. Así me siento. A portas de enfrentar un momento sobre el cual pierdes tu protagonismo, el universo te enseña que justo ahí es donde está la vida. Dicen que todos recorremos el camino del héroe, y que nuestra historia está marcada no en las victorias, sino en cómo nos levantamos durante los momentos difíciles.
Ahora, escucho más a mi cuerpo. Quiero darle la importancia que se merece porque muchos años no lo hice. El Universo ha hablado y mi cuerpo también. Solo queda respirar y buscar nuevamente esa «vida» que hay adentro de mí, y que muchas veces por las responsabilidades, la rutina y la falsa ilusión de la urgencia, no es tan evidentemente necesaria.
No se equivoquen. La búsqueda de uno mismo siempre será la carrera más importante de sus vidas.
